
Peter Bretter es un músico con poca o nula fama, novio por seis años de Sarah Marshal, una super actriz de un programa tipo CSI, completamente enamorado y abandonado por su novia decide seguir con su vida, tras un fracaso intentando ser un Don Juan decide alejarse de la ciudad e ir a Hawaii en donde el destino lo ha hecho estar en el mismo hotel que su ex y su nuevo novio, lo cual lleva a muchas situaciones divertidas.
En síntesis ésta es la historia, la cual no hace justicia a la película (digo... la síntesis no le hace justicia) hace mucho rato que no reía de esta forma, es una película en la que no puedes pasar más de 3 minutos sin reirte y no más de 10 sin hechar una buena carcajada, el único punto flaco que le encuentro es que aunque el final es por demás adecuado, la verdad es que no sorprende, es el clásico final que te deja un beun sabor de boca pero que a la mitad de la película ya sabías que algo así hiba a suceder.
Sin duda la mejor opción que hay hoy en día en las carteleras, me arrepiento de no haberla ido a ver antes, ya que lleva un tiempo y ya debe estar a una o dos semanas de salir de las salas de cine (ya de por sí son pocas las que la proyectan), si quieren ir al cine y quieren que su dinero valga un 200% lo que pagaron, esta es su opción, muy cerca de tener un apestosómetro limpio, y hablando de eso, la conclusión del apestosómetro es:
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